A un aprendiz que ha realizado programas de formación presencial y virtual, se le pregunta: ¿Qué dificultades tuvo con su proceso de aprendizaje en el programa de formación virtual que estudió? A lo que el aprendiz responde: En la modalidad presencial se aclaran mejor las dudas, existe mayor contacto con los profesores, se mejora la relación profesor-alumno y las consultas se aclaran al instante. La modalidad virtual facilita la falta de atención y lleva más tiempo. En definitiva es más difícil aprender en la modalidad virtual porque se trabaja de manera individual
En la educación a distancia es necesario focalizar la atención en el estudiante (Simons 2006), pues alumno es el eje central en la educación y desde él, se organizan cada uno de los componentes. Así mismo sabemos que la educación a distancia cuenta con muchas herramientas o medios como lo mencionaba Peters 2003, los cuales propician la construcción de la comunidad del aprendizaje donde interactúan todos sus integrantes (Garrison 2003). Por lo anterior podemos concluir que la experiencia que vivió el estudiante del "caso en estudio" no es mas que una muestra de un tutor que no realizo de forma adecuada su rol en esta metodología. La educación a distancia exige de tutores comprometidos con su papel de facilitadores, eliminando el aislamiento que podría sufrir el aprendiz, garantizando una comunicación constante, ágil y oportuna. (Simonson y Russo 2002)
Ing. Luis Rojas.
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